domingo, 4 de marzo de 2012

Capítulo 2

- Todavía sigo sin entender porque tenías tantas ganas de mudarte a Londres.-
- Ay, George, no seas pesado. Ya te dije que simplemente necesitaba un cambio de aires.- puede que esa sea una de las razones, pero no la más importante.
- Aún así, sigo sin entenderlo.- insistió mi hermano.- Pero tengo que dejarte, tengo trabajo. Ya hablaremos, hermanita.-bromeó.-
- Adiós, pesaaaado. –me despedí y colgué.-
Le quería, si, pero hay veces que era realmente plasta. Hacía bien su función de hermano mayor.

Cerré los ojos, y me dejé caer sobre la cama en la que estaba. El colchón era bastante incómodo. Maldito hotel.
-Mañana mismo empiezo a buscar casa…-pensé en voz alta. Tenía la costumbre de hablar sola. Miré la hora. Las 23:07. Lo mejor sería irme a dormir, apenas hacia unas horas que había llegado, y estaba agotada por el viaje.
Puse la alarma del móvil temprano, y me quedé profundamente dormida.
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¿Me pone un café, por favor? –le pedí a la camarera amablemente. Estaba desayunando en la cafetería del hotel. Hoy será un largo día.
Bebí un sorbo, estaba bastante caliente. Miré las calles de Londres en el mapa que me habían dado en recepción. Tenía que buscar alguna casa que no fuera muy cara, no tenía intención de quedarme toda mi vida en este pequeño hotel.
Después de terminarme el café, subí un momento a mi habitación para coger el bolso. Me miré en el espejo de la entrada, y me coloqué el pelo por última vez.

-¡Mamá, mamá! –la niña con la que bajaba en el ascensor tiraba del brazo de su madre. Tendría unos 10 años, más o menos.- ¿Podemos ir a la tienda de cosas de Harry Potter que hemos visto antes por el camino? –Creí entenderla. Hablaba en español, y es lo único que pude distinguir.  Sonreí, al parecer era una pequeña Potterhead. Que monada.

Salí del edificio dispuesta a recorrerme todo Londres si era necesario.

-

Me senté en un banco que había por allí. Sonreí y cerré los ojos. Había encontrado un pequeño piso que estaba en venta. Los dueños fueron muy amables conmigo, y me rebajaron un poco el precio. Según ellos, “los jóvenes somos el futuro”, y ellos querían ayudar a tener un buen futuro. Reí levemente al recordar aquella conversación. Me dijeron que podía llevar mis cosas en cuanto quisiera, así que supongo que esta misma tarde, ya estaría oficialmente mudada.

Unos gritos me sacaron de mis pensamientos. Abrí los ojos, y vi como un grupo de chicas venían corriendo por toda la calle, gritando como locas…¿detrás de cinco chicos? Entrecerré un poco los ojos para enfocar la imagen, ya que aún estaban bastante lejos. Sacudí la cabeza ligeramente. No podía ser. Ahora entendía el porqué de sus gritos. Esos chicos que corrían delante de todas esas chicas, eran One Direction…¡One Direction! No me lo podía creer. Mi segundo día aquí, y me les encuentro. Debía de ser un sueño.
No sabía que hacer, estaba paralizada. ¿Cómo debía reaccionar? Socorro.
Inconscientemente me levanté y fui corriendo hacia un taxi que estaba allí aparcado. Si me quedaba allí, acabaría aplastada por un grupo de adolescentes a punto de sufrir un infarto.

-¿A dónde la llevo? –preguntó el taxista, algo más joven que el que me llevó al aeropuerto.
-Un segundo, no se me la dirección, la tengo apuntada en un papel…-sonreí nerviosa buscando  dentro del bolso. Mierda. ¿Dónde estaba? No lo encontraba, no lo encontraba. No me sabía la dirección del hotel, y no encontraba el papelito donde la tenía escrita.
El grupo de chicas, y ellos, estaban a menos de dos metros del taxi. Volví a rebuscar en el bolso. Nada. No estaba. Suspiré resignada. Justo cuando iba a decirle al conductor que simplemente me sacara de allí, las puertas del coche se abrieron, y cinco chicos se abalanzaron dentro.

-¿Qué narices…? –pregunté extrañada.-
-Arranque el coche, por favor. – suplicó uno de ellos, el de rizos, al conductor.
Así lo hizo. El taxi avanzó por la carretera, sin rumbo fijo.

Me costó reaccionar. Eran ellos. Estaba con ellos, en un taxi, apretujada en el asiento de la ventanilla, pues se habían sentado todos atrás.

-Eh…¿hola? –salude nerviosa. Intentaba no parecer idiota, pero no lo estaba consiguiendo.-
Todos dejaron de mirar por la ventanilla de atrás, y se giraron a mirarme.
-¡Hombre! ¡Si tenemos compañía! –dijo entusiasmado…Louis. Louis, si. Se me habían olvidado hasta sus nombres con tanto nervio.
-Louis tío, deja de moverte tanto, que casi no entramos.-protestó Harry.-
-Pues entonces siéntate encima de mi, así hay más espacio.-
-Claro, cariño mío.- respondió riendo, y se sentó en el regazo de Louis.-

Oh Dios mío. Larry Stylinson es real. No pude evitar reír.

-Hey, chicos, cortaos un poco, que hay gente delante.- bromeó Niall refiriéndose a mí.
-Eso, que luego la pobre tendrá pesadillas.- añadió Zayn.-
-Eh, eh, no te pases. No creo que tenga pesadillas con nosotros. –replicó Louis.- Míranos, somos adorables, ¿verdad Hazza?

Hasta ahora había permanecido callada, pero no aguantaba más. Estallé en carcajadas.
Me miraron un instante, y también rieron.

-Bueno, supongo que ya nos conocerás…pero somos Harry, Louis, Zayn y Niall.- les presentó en el orden en el que estaban sentados.- …y yo soy Liam. –sonrió el que estaba mi lado.
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HOLA HOLA :D
¿Qué tal?
Siento haber tardado en subir el capítulo...tenía intención de subir uno diario, pero he estado muy liada. T_T
Bueno, espero que os guste.
Un beso. <3

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